Primer día en casa

Desde el momento en que nací, esperaba saber donde sería mi hogar y al tercer día dijeron que estábamos aptos para irnos a nuestra casita.

Así fue que salí de esa clínica, donde la gente pasaba el día y la noche y las esperas se volvían eternas.

Me acuerdo perfectamente, mi mamá me llevaba en sus brazos tan fuerte para que no me cayera que sentí a veces que me faltaba el aire. Por otro lado, estaba mi papá que era impresionante la cantidad de bolsos que podía cargar. Parecía que nos íbamos de viaje, pero en realidad, era solo la ida a nuestra casa por primera vez.

El primer viaje

Mi mamá me subió a una cosa metálica roja con ruedas que le llamaban auto y dentro me mantuvo en sus brazos en los asientos posteriores. Mi papá se subió adelante donde tenia una cosa redonda que se llama volante para poder manejar. Con la dulzura que la caracteriza mi mami lo miró y dijo: «Lento y con cuidado que llevo al chico».

Fue un viaje eterno, veía por la ventana como pasaban los autos, camionetas, camiones, gente en bicicleta. La verdad me preocupé cuando veía como mi papá sudaba mirando frenéticamente por las ventanas mientras unas personas caminando casi nos rebasan de lo lento que íbamos. Mi mama la verdad no ayudaba tenía esa mirada penetrante hacia mi papá como amenazando sin decir una palabra.

Hogar dulce hogar, los primeros días

Hasta que al fin llegamos, era una casa linda de dos pisos con una reja negra que la anteponía un antejardín con pasto. El día estaba lindo me acuerdo, el cielo estaba despejado y no hacía frío, pero mi papá igual se bajó primero, abrió la puerta de la casa para luego abrir la del auto para que nos pudiésemos bajar con mi mamá y así casi corriendo conocí el patio y… se fue el patio por que rápidamente me llevaron a la pieza donde me dejaron en una carcel verde que le llamaban cuna, lugar donde hasta el día de hoy intentan encerrarme por las noches.

La cuna

Al principio esa famosa cuna la encontraba linda y de bonitos colores pero al correr de los días se volvió tedioso y como que te obligaba a estar feliz, lo cual simplemente me molestaba estar solo en aquel lugar, aunque solo me dejaran por 5 segundos. Ellos me explicaban que era porque tenían que ir al baño, pero hasta el día de hoy no entiendo por que se complican tanto y simplemente no me llevan.