Mi primer baño, mi primer trauma

A veces agradezco que mis papás sean del área de la salud, sin embargo hay ocasiones que siento que el cerebro se les frió con tanta información y borraron información básica e instintiva como en ésta oportunidad… Mi primer baño.

Era mi segundo día en la casa y mis papás tenían una cara de zombie que nunca me expliqué por qué. Ambos se les ocurrió la brillante idea que bañarme sería un bonito momento para compartir y comenzar a ver como era mi respuesta al agua.

Hasta ese momento todo bien, no entendía muy bien que era eso y como mi cuerpo era muy pequeño simplemente me dejé querer. Mi mamá andaba feliz y me cantaba con su dulce voz mientras mi papá llenaba una cosa naranja que le llamaron tina de bebé. Dentro de esta cosa pusieron como una especie de hamaca de mi tamaño.

Digamos que el baño de esa casa no era muy grande que digamos con decirles que yo con mi tamaño me sentía un poco encerrado, imagínense que se metieron los dos conmigo para grabar en sus mentes el lindo momentos, claro para ellos, por que también crearon mi primer trauma.

El primer error del baño

No se que estaban pensando, pero ellos llenos de amor o como quieran llamarlo me empezaron a desvestir en la taza del baño, si leyeron bien encima de donde todos hacen popó. Lo encontraron que era lo mejor para que no me pase de frío.

Via crucis en el agua de la bañera

Posteriormente, luego que me dejaran totalmente desnudo, veía que poco a poco me metían dentro de una cosa que se movía y era transparente. Ellos le llamaban agua. Debo reconocer que al principio era rico, porque estaba calentito y eso hacía que me relajara y dejara de estar tan tenso con la situación.

Así poco a poco fue entrando mi cuerpito, primeros los pies, las piernas, caderas, pancita, mis bracitos y ahí fue que me empecé a preocupar porque seguían bajando. Me empezó el pánico cuando de repente llegaron a mi cuello y mojaron mi carita. Si señores mi carita. Llenaron tanto la tina que no sabía si querían bañarme o hacerme sopa. Tantos años de estudio para que mis papás me dejaran casi flotando. Lo peor es que se empezaron a echar la culpa entre ambos y bueno no pasó a mayores, mas que un mal susto, total como yo no hablaba no podía alegar mucho que digamos y pasaron «piola», por eso hoy vengo a hacer esta confesión y darles unos consejos para que no les ocurra esto con sus bebés:

  • Primero: No llenar nunca la tina hasta arriba de agua, si no lo hacen con ustedes ¿porqué creen que es buena idea hacerlo con nosotros?
  • Segundo: Esta bien que nos bañen pero el jabón en la cara molesta para respirar, evítenlo o al menos que sea rápido.
  • Tercero: Les recomiendo estas mallas que colocaron mis papás si no hubiese sido por eso, tal vez ese mismo día habría aprendido a bucear.
  • Cuarto: Si nunca lo han hecho, hoy pueden revisar en Google o youtube consejos previos, si ambos estudiaron tanto para hacer algo antes, en que parte de sus cabezas se les ocurrió que «darle no mas» sería mejor. Ustedes no lo hagan.